Los líquidos fluorados de bajo GWP están empezando a ser importantes en los sistemas modernos de gestión térmica, especialmente en áreas sensibles como la fabricación de semiconductores y las operaciones en centros de datos. Debido a su notable conductividad térmica y a su capacidad para cumplir con normativas medioambientales rigurosas, estos fluidos son excelentes opciones para empresas enfocadas en reducir su huella de carbono. Trabajamos para satisfacer los requisitos específicos de nuestra base de clientes globales y garantizar la compatibilidad con sus sistemas y procesos.